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La Información de tu Empresa: ¿Propiedad Intelectual o Secreto Empresarial?

En el competitivo mundo empresarial, la información es uno de tus activos más valiosos. Desde una lista de clientes hasta un software desarrollado internamente, proteger este conocimiento es clave para el éxito. Pero, ¿cómo se protege legalmente? La legislación española nos ofrece principalmente dos caminos: la propiedad intelectual y el secreto empresarial. Aunque a veces se confunden, son figuras distintas con propósitos diferentes. Analicemos cada una para que puedas decidir cuál es la mejor estrategia para tu negocio.

Camino A: La Propiedad Intelectual, el escudo de las creaciones

La propiedad intelectual protege las «creaciones originales» que se han materializado de alguna forma. Piensa en ello como un derecho de autor sobre algo que has creado y expresado en un soporte, ya sea físico o digital. Según el Texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, se consideran objeto de protección, entre otros:
  • Obras escritas: Libros, informes, manuales de formación, artículos de un blog o incluso los textos de tu página web.
  • Programas de ordenador: El código fuente del software que has desarrollado.
  • Bases de datos: No los datos en sí, sino la estructura original y la forma en que has organizado y presentado esa información, como una base de datos de clientes con una disposición única y creativa.
La clave aquí es la «expresión original». Para que la ley te ampare, tu información debe estar plasmada en un soporte. El dilema: Proteger algo como propiedad intelectual (por ejemplo, registrando un software) te otorga el derecho a impedir que otros lo copien, pero a la vez, implica hacerlo público. Esto puede exponer tu creación y, aunque esté protegida, revelar parte de tu estrategia a la competencia.

Camino B: El Secreto Empresarial, el valor de lo confidencial

¿Y qué pasa con la información cuyo valor reside precisamente en que nadie más la conozca? Aquí es donde entra en juego el secreto empresarial. La Ley de Secretos Empresariales define un secreto empresarial como cualquier información o conocimiento que cumpla tres condiciones indispensables, según su Artículo 1. Objeto.:
  1. Ser secreto: La información no debe ser conocida por el público general ni ser fácilmente accesible para los expertos del sector. No se trata de un conocimiento común.
  2. Tener un valor empresarial: Su valor, ya sea real o potencial, debe radicar precisamente en que es secreto. Te da una ventaja competitiva.
  3. Haber sido protegido: Debes haber tomado «medidas razonables» para mantenerlo en secreto. Esto es fundamental: no basta con decir que algo es secreto, hay que demostrar que lo has protegido activamente (con acuerdos de confidencialidad, control de acceso, etc.).
Algunos ejemplos claros de secretos empresariales son:
  • Listas de clientes y proveedores.
  • Estrategias de marketing y planes comerciales.
  • Información financiera no pública.
  • Fórmulas, procesos de fabricación o el famoso know-how (saber hacer) de tu empresa.

¿Cuándo elegir cada camino?

La decisión depende de la naturaleza de la información y tu objetivo comercial:
  • Elige la Propiedad Intelectual si: Quieres explotar comercialmente una creación (vender un libro, licenciar un software) y necesitas un derecho legal para impedir que otros la copien y distribuyan.
  • Elige el Secreto Empresarial si: El valor de la información se perdería si se hiciera pública. Tu objetivo no es publicarla, sino usarla internamente para mantener una ventaja competitiva.

¿Qué ocurre si alguien viola mis secretos?

La obtención, utilización o revelación ilícita de un secreto empresarial se considera una violación de secretos empresariales, tal y como se estipula en el Artículo 3. Violación de secretos empresariales.. Esto puede dar lugar a acciones civiles para detener la infracción y solicitar una indemnización por los daños causados. En los casos más graves, estas prácticas pueden ser consideradas un delito.

Compartir tu secreto de forma segura: Las licencias

El titular de un secreto empresarial puede autorizar su uso a terceros mediante un contrato de licencia. Según el Artículo 6. Licencias de secretos empresariales., existen dos modalidades principales:
  • Licencia exclusiva: Se la concedes a una sola persona o empresa. Esto te impide a ti, como titular, otorgar más licencias e incluso utilizarlo tú mismo, a menos que te reserves expresamente ese derecho en el contrato.
  • Licencia no exclusiva: Puedes conceder licencias a varias personas o empresas a la vez y, además, seguir utilizando el secreto tú mismo. Es la opción que se presume por defecto si no se pacta lo contrario.
Os dejo esta guía:
Protege la información de tu empresa
Protege la información de tu empresa
David García Fdez. de Peraleda Abogado IT/IP – Asesor de Empresas Soluteca
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